APROBADA LA REFORMA POLÍTICA DEL DF AHORA LA PREGUNTA ES ¿QUE TIPO DE CONSTITUCIÓN?

mpolo

 

 

 

 

Por Marco Polo Carballo*

                    La Reforma Política del Distrito Federal aprobada por 23 Congresos Locales de 31, y anunciada su declaratoria de constitucionalidad por parte del Congreso de la Unión éste miércoles 20 de enero, con ello, después de que se publique el decreto en el Diario Oficial de la Federación por parte del Presidente de la Republica, el INE contará con 15 días para lanzar la convocatoria para la elección de 60 de los 100 integrantes de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Dos aspectos nos interesa resaltar por su importancia, el primero que tiene que ver con el reconocimiento al papel de la ciudadanía en los procesos democratizadores de la ciudad; el segundo, cuidar que no haya retroceso en las conquistas que le dan un carácter de avanzada a la ciudad capital, es decir, impulsar a que la Asamblea Constituyente sea integrada por los mejores hombres y mujeres con probadas pericias técnicas en la provisión de temas de interés público, que le den continuidad y viabilidad al marco legal a una de las ciudades más grandes y progresistas del mundo.

En este orden de ideas, tuvieron que pasar casi 180 años para que los ciudadanos pudiesen elegir al jefe de gobierno y a los jefes delegacionales en 1997, desde la creación del Distrito Federal con la promulgación de la primera Constitución Federal Mexicana en 1824.

El carácter de la cultura política de los habitantes de la ciudad de México, si bien es cierto acotada por instituciones a modo, en los años 80 dio cuenta de que el régimen político y los rígidos instrumentos institucionales de participación ciudadana serían desfasados por una nueva ola de exigencias democráticas y de la necesidad de una mayor interacción e interlocución con el gobierno.

Conscientes de ello, la apuesta es dar un peso ciudadano al proceso de la concreción de la reforma, esto es, impulsar mecanismos de participación y diálogo con el constituyente en la elaboración de la nueva Constitución de la Ciudad de México, ya que uno de los retos que tiene el grupo político al que pertenezco es recuperar la confianza de los ciudadanos hacia las instituciones políticas. Por ello, el tener el aval de los capitalinos en la construcción de la constitución política de la CDMX contribuye en legitimar (Ver Tabla 1) el marco normativo que dará pie a libertades y derechos en la ciudad, en virtud a que los grandes cambios que ha tenido la capital del país es por la participación de los ciudadanos en su democratización. Con lo antes dicho, coincidimos con la posición del presidente y vicepresidente de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Leonel Luna y Raúl Flores respectivamente, en prever una consulta popular para incorporar demandas ciudadanas (El Universal/Sección Metrópoli 18 enero de 2016), así como el proponer al Jefe de Gobierno la realización de un referéndum para que los ciudadanos legitimen la Constitución (Excélsior/Sección Comunidad 18 de enero de 2016).

Tabla 1. Proceso de legitimación de la Constitución Política de la CDMX

grafico para miramx constitucion cdmx

Fuente: Elaboración propia

Por su parte, la relevancia de temas requiere sólidas pericias técnicas por parte de los constituyentes para dar viabilidad a temas nodales, por mencionar algunos:

  • Trazar el nuevo modelo de régimen político de la Ciudad de México, en un ámbito de igualdad, libertades y derechos.
  • Otorgar fortaleza a las alcaldías ante el gobierno de la ciudad. Es menester no regresar a la tendencia centralista de una cultura política presidencialista y revestir a los gobiernos de proximidad de amplias capacidades.
  • Fortalecer los mecanismos de participación ciudadana que incentiven la participación, la cooperación y diálogo con el gobierno.
  • Reconocimiento a las autoridades tradicionales de las delegaciones del sur y su regulación.
  • Definición del nuevo perfil de desarrollo urbano, así como el desarrollo rural de la ciudad.

El Constituyente, deberá reflejar el esfuerzo de los partidos y gobernantes por priorizar los mejores perfiles más que la cuota partidaria. En este sentido, lo que debe ser prioritario en la agenda es iniciar un arduo trabajo de consulta e inclusión de las diversas voces características de nuestra ciudad: sociedad civil organizada, academia, empresarios y luchadores sociales. Solo ello garantizará que se configure una constitución de avanzada, clara y accesible, con visión de futuro y que responda a las realidades de una metrópoli urbana, rural, pluricultural, como la de la Ciudad de México.

* Maestro en gobierno y políticas públicas por la Universidad Panamericana, Secretario de comunicación del PRDDF, vicepresidente del consejo de exalumnos UP-GPP, Consultor y analista político en México y América Latina

CAPTURA DEL CHAPO GUZMÁN Y LA MISIÓN INCUMPLIDA

mpolo

POR MARCO POLO CARBALLO

La recaptura de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo” representa sin duda una gran noticia en materia de combate a la delincuencia organizada, no obstante, el gobierno federal no ha cumplido su misión en la materia. El clima de inseguridad permea con agresividad en toda la República y el crimen organizado no lo representa una sola persona, en el mundo real -más allá de la celebración mediática por la noticia de la reaprehensión anunciada- se encuentran activas aproximadamente 202 células delictivas que vulneran la seguridad de las autoridades locales[1], sin mencionar las condiciones económicas y sociales generales del país que pasan a segundo plano en los reflectores mediáticos.

Presentación de PowerPoint

Si bien la propuesta de Mando Único Policial resulta violatoria del Artículo 115, fracción 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se hace necesaria para fortalecer al Estado, la función de seguridad pública municipal, más allá de los colores partidarios, en una estrategia para combatir el crimen, y restablecer el tejido social. Desde el Congreso de la Unión debe ser una prioridad en la agenda para poder dar cuerpo legislativo al modelo de Mando Único Policial que responda a la diversidad de características de los municipios del país y sus estados de vulnerabilidad, pues desde 2006 son casi 100 ediles asesinados, y 41 de lo que va del actual sexenio[2], y que sea una política de Estado regulada que beneficie a los ciudadanos pero que contemple las condiciones de reclutamiento, entrenamiento y capacitación de los cuerpos policiacos de manera digna.

TABLA 2. CONTEXTO ACTUAL DEL MANDO ÚNICO POLICIAL

Presentación de PowerPoint

UNA PEDAGOGÍA DEMOCRATICA PARA UN VOTO RAZONADO

Por su parte, el conflicto reciente entre el Gobernador de Morelos Graco Ramírez, y el presidente municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, puso en el ojo del huracán una cuestión que sirve de pedagogía sobre nuestro sistema democrático en 2 vertientes: la primera tiene que ver con una característica de nuestros procesos democráticos en donde una figura exitosa en el ámbito deportivo o algún otro, se presenta como una opción a los políticos tradicionales a propuesta de un partido político, la segunda, con el riesgo de que organizaciones criminales aprovechen la inexperiencia de éstos personajes para consolidar su continuismo.

Un actor fundamental para contrarrestar éstas tendencia son los partidos políticos que de manera formal y orgánica deben pugnar por catapultar a sus mejores militantes con trayectorias transparentes y perfiles profesionales que a la hora de gobernar tengan la suficiente garra para enfrenar coyunturas como las del debate de días previos en Cuernavaca. Como era de esperarse, el presidente municipal de Cuernavaca no tuvo más opción que ceder ante la parálisis que provocaba el conflicto[3].

¿Que nos deja esto como aprendizaje? Que en éste 2016 le demos la vuelta a la “sociedad del espectáculo” fomentando a que la ciudadanía razone su voto en función de propuestas y perfiles más allá del show mediático y que se considere por parte de los partidos políticos los inconvenientes de palomear a personajes –aunque respetables y exitosos- pero sin experiencia para los asuntos que tienen que ver con la provisión de bienes públicos. Riesgos externos por quebrantar la eficacia de los gobiernos de proximidad y riesgos internos por vulnerar al mismo partido político por manifestar que no cuenta con lo mejores hombres y mujeres que exige la ciudadanía, pues prefiere en muchos casos arriesgarse en post del marketing electoral y en detrimento de lo que más conviene a los ciudadanos, como en el caso de Blanco.

[1] “La inseguridad 2013-2015”, por Eduardo Guerrero en, Nexos: http://bit.ly/1mUNi5t

[2] Estadísticas de AALMAC, en: http://bit.ly/22QXrkj

[3] Cuauhtémoc Blanco cede, en: http://bit.ly/1OhmF1q

GOBIERNOS DE PROXIMIDAD Y RECONOCIMIENTO A LAS AUTORIDADES TRADICIONALES: LA ALTERNATIVA QUE BRINDA LA REFORMA POLÍTICA DEL DISTRITO FEDERAL

Por Marco Polo Carballo*mpolo

           En estas últimas semanas el tema de la Reforma Política del Distrito Federal ha tomado gran relevancia en el escenario político nacional, de aprobarse, se brindará la posibilidad de acelerar los procesos de cambio y catapultar a la Ciudad de México en un sentido de vanguardia como se ha caracterizado en lo social, en lo legislativo y en el reconocimiento de libertades; pero sobre todo es la oportunidad de instaurar gobiernos más próximos a los habitantes de la ciudad.

El proyecto de dictamen que ya fue aprobado en la Cámara de Diputados y que regresó al Senado de la República para ser avalado, contempla otorgarle a la Ciudad de México la naturaleza jurídica que tiene un Estado de la República, pues actualmente no es beneficiaria de prerrogativas que Estados y Municipios tienen previstos constitucionalmente. En esa tesitura, los jefes delegacionales, que son la entidad de gobierno más próxima a los habitantes, desempeñan funciones delegadas del gobierno central, con poco margen presupuestal para responder a las demandas, sin un contrapeso ni vigilancia en la toma de decisiones y en el ejercicio del gasto público. Por su parte, el Jefe de Gobierno no reviste personalidad jurídica para nombrar y remover con libertad al mando de la fuerza pública y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal no puede presentar iniciativas al Congreso Federal, legislar en materia de seguridad pública, responsabilidades de servidores públicos, deuda pública, ni modificar el Estatuto de Gobierno. Estas limitantes enmarcan la desigualdad que presenta la Ciudad de México frente a las entidades federativas.

Esto significa que el régimen político interior del Distrito Federal no responde a las realidades y está muy lejos de responder a las demandas de una población cada vez más informada y exigente de buenas prácticas por parte de sus gobernantes. Es por ello la relevancia del tema y es menester informar sobre los rasgos principales de la propuesta (Ver Gráfico 1)

Grafico 1: PRINCIPALES ASPECTOS DE LA PROPUESTA

grafica-1

Con esta reforma se reconoce por fin el estatus que los habitantes de la ciudad requieren para decidir su presente y su porvenir; anticipa un gobierno más próximo a la gente, al focalizar las demandas capitalinas por medio de los concejales, vigilando y transparentando los recursos de cada Alcaldía por medio de su órgano colegiado.

Sin embargo, las necesidades regionales de la ciudad y el reconocimiento de los pueblos originarios no se pueden quedar fuera de la discusión y mucho menos dejar al margen los usos y costumbres que le han dado identidad a nuestra capital. No olvidemos que la Ciudad de México es una de las más grandes del mundo, con una población de más de 8 millones de habitantes, plural, diversa en problemáticas que requieren un tratamiento de acuerdo al contexto determinado a nivel colonias y pueblos, en donde podemos partir desde requerimientos de naturaleza urbana, rural y metropolitana. En ese sentido, existe un tema que nos interesa priorizar: los niveles de proximidad requerida para la atención de las demandas de los habitantes de acuerdo al perfil de cada demarcación territorial.

Pero sobre todo, nos debe ocupar -de concluir el proceso legislativo de la Reforma Política del Distrito Federal- el tratamiento que se daría desde la Asamblea Constituyente a la figura de autoridades tradicionales que existen de facto en Xochimilco, Milpa Alta, Tláhuac y Tlalpan, pero no tienen un reconocimiento en la actual legislación de la ciudad y tampoco las vemos contempladas en los cambios que se darán en las delegaciones, ya que resultan atípicas, por un lado cuentan con el respaldo de legitimidad otorgadas por el voto de sus comunidades y por el otro están subordinados ante las jefaturas delegacionales.

El nuevo régimen propuesto en el dictamen citado, sí propone un sistema de contrapesos, sí se da fin a cacicazgos y hegemonías delegacionales, pero es importante ir visualizando los nuevos órganos colegiados, cristalizados en alcaldías y sus concejos con el respeto y reconocimiento a los usos y costumbres de los pueblos del sur de la ciudad y de sus autoridades tradicionales. Me refiero a que en el marco del nuevo régimen interior que se diseñará por parte del Constituyente, se contemple a las autoridades tradicionales en la figura de un Sub-Alcalde del Pueblo, bajo los siguientes criterios:

  • Reconocimiento expreso en la Ley de su existencia como autoridad tradicional.
  • Establecimiento del proceso de elección respetando en todo momento los usos y costumbres de los pueblos originarios.
  • Otorgarles certeza jurídico-laboral.
  • Dotarles de facultades y obligaciones estableciendo mínimamente aquellas que garanticen la capacidad de resolver las demandas más elementales de las comunidades.

Grafico 2: MODELO DE ALCALDIA VS MODELO CON SUB-ALCALDE

grafica-2

Finalmente, si olvidamos que gran parte de la subsistencia futura de la Ciudad de México se lo debemos a los pueblos originarios del sur de la ciudad por su importancia en la sustentabilidad ambiental, estamos errando el camino y negando la posibilidad de detonar su desarrollo y capacidad de fortalecer el cuidado de su medio rural. Por ello, se requiere ser sensibles y tener la visión para armonizar el nuevo régimen en un ámbito de pluralidad, mirando los matices que presentan las distintas regiones de la capital del país, no podemos perder la oportunidad de diseñar una estructura político-administrativa (Ver Gráfico 2) que reconozca la dinámicas de organización que por muchos años han prevalecido en nuestra ciudad.

 

* Maestro en gobierno y políticas públicas por la Universidad Panamericana, Secretario de comunicación del PRDDF, vicepresidente del consejo de exalumnos UP-GPP, Consultor y analista político en México y América Latina.

.